El Ministerio de Defensa de Rusia ha asegurado que las Fuerzas Armadas ucranianas atacaron durante la noche de este martes la región de Briansk con misiles de largo alcance ATACMS, días después de que el Gobierno de Estados Unidos diese luz verde a la utilización de estos proyectiles fuera de las fronteras de Ucrania.
El Ministerio ha informado del disparo en torno a las 3.25 (hora local) de al menos seis misiles, cinco de los cuales fueron derribados por los sistemas de defensa antiaérea rusos y uno más resultó «dañado». El ataque no ha dejado daños personales, si bien restos de uno de los misiles sí cayeron en una instalación militar y provocaron un incendio, según la versión oficial de Moscú, recogida por la agencia TASS.
La Administración de Joe Biden retiró el pasado fin de semana su veto a la utilización de los ATACMS para atacar objetivos dentro de Rusia, lo que ha abierto a las fuerzas ucranianas un nuevo abanico de potenciales operaciones, habida cuenta de que estos misiles tienen un radio de alcance de hasta 300 kilómetros.
El Pentágono ha afirmado este lunes que Rusia ha reubicado sus bases aéreas fuera del alcance de los misiles de largo alcance estadounidenses ATACMS entregados por Washington a Kiev, que recientemente ha recibido la autorización de la Administración de Joe Biden para atacar territorio ruso con este armamento.
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, en inglés) estimó en un informe publicado el pasado mes de agosto que Rusia tenía a menos de 300 kilómetros de la frontera al menos 245 objetivos militares o paramilitares. Dentro de esta lista provisional figuraban 16 bases aéreas.
Sin embargo, una portavoz del Departamento de Defensa de Estados Unidos reconoció el lunes que Rusia había alejado todos los aeródromos a una distancia superior a estos 300 kilómetros, para anticiparse a un posible cambio en la política del país norteamericano.






