Los padres italianos que han tomado la decisión, a menudo difícil y costosa, de tener hijos por gestación subrogada en el extranjero se han visto sumidos en un estado de temor tras un repentino cambio en las ya estrictas restricciones del país para criar a esos niños en Italia.
Italia amplió su legislación sobre maternidad subrogada, ilegal en el país desde 2004, para tipificar ahora como delito el “turismo de maternidad subrogada” en países como Estados Unidos y Canadá, castigando a los futuros padres que infrinjan la ley con multas de hasta un millón de euros (US$ 1 millón) y penas de cárcel de hasta dos años.
Tal y como está redactada, la ley no afecta a los padres cuyos hijos nacidos por gestación subrogada ya están registrados en el país, pero muchos padres de niños más pequeños temen que puedan ser objeto de persecución de todos modos cuando sus hijos alcancen la edad escolar y tengan que inscribirse en el sistema escolar público.
La ley, que entra en vigor inmediatamente, fue aprobada por el Senado italiano por 84 votos a favor y 58 en contra tras un apasionado debate que duró más de siete horas este miércoles y en el que por momentos pareció que se llegaría a las manos.
Las personas que se manifestaron frente al Senado durante el largo debate portaban pancartas que decían: “Somos familias, no delitos”, y mostraban fotos de sus hijos bajo las palabras “los hijos que nunca pudimos tener”. Mientras tanto, algunos calificaron la propuesta de ley de sentencia “medieval” en entrevistas con medios de comunicación italianos.






