El senado de la República declaró la urgencia y aprobó en dos lecturas consecutivas el proyecto de ley que establece la necesidad de reformar la constitución. La propuesta recibió el respaldo de 25 senadores, mientras que los que botaron en contra fueron Félix Bautista, senador de San Juan y Eduardo Espíritu Santo, de la romana, ambos miembros de la fuerza del pueblo.






